LA LÍNEA INVISIBLE QUE NO DEBES CRUZAR

miércoles, 3 de mayo de 2017

Hace unos días veía una entrevista a María Belon (sobreviviente del tsunami de Tailandia) y dijo una frase que decía algo parecido a ésto, "los que nos salvamos del tsumani fuimos aquellos que en algún momento determinado de la tragedia supimos mantener la calma"

"Calma" una palabra tan sencilla de decir y tan difícil de alcanzar.

Afrontar un año de estudio no es otra cosa que prepararse para aquello que sabes que tiene que llegar.

Y cuando hablo de preparación, me refiero (además de estudiar) a preparar la mente.




Quizás para tí, hablar de examen sea hablar de un puro trámite, nada más.

Pero estoy segura que si estás leyendo ésto es porque para tí tu examen es mucho más.

Si estoy en lo cierto, entonces tienes que aprender a trabajar la mente en la medida que éste se vaya acercando.

Porque si no lo haces, tu mente te jugará una mala pasada.

Lo normal es que cuando se acerque el examen continúes pensando en tu foco, pero no sigas haciendo las acciones diarias que te lleven hasta él.

Querrás hacer más, pero si estás bien organizado, no podrás.

Porque hacer más significará, quitar horas de sueños, comer peor porque las comidas intentarás que sean más rápidas o incluso te saltarás alguna, aprovecharás esas horas libres que todo estudiante debe tener y todo eso hará que tu mente se resienta y por supuesto que aparezcan los cuadros de ansiendad...

Pero nunca significará mayor productividad, al contrario hay incluso alumnos que pierden mucho más de lo que ganan.

Te estarás saltando la línea invisible, estarás perdiendo la calma.

Y la llamo invisible, porque no la verás, no te darás cuenta que estás a punto de cruzarla y lo más seguro es que si no tienes a nadie a tu lado que te sujete, la cruzarás y entonces perderás todo aquello por lo que has luchado y los días, meses e incluso años de estudio no darán su fruto.

Hazme caso, si ves que tienes un buen método de estudio, que sabes estudiar y que el día está organizado de tal manera que no puedes hacer más, no intentes hacerlo cuando el examen está cerca, no servirá.

Ahora bien, si por el contrario, mantienes la calma, continuas haciendo acciones diarias. ellas solas irán sumando y el resultado de esa suma, será el objetivo conseguido.

Así que ya sabes, cuando se aproxime tu fecha señalada, acuérdate de mi.

Mírate bien, obsérvate bien y asegúrate que la línea invisible queda muy lejos de cruzar.



Un beso

Feliz domingo

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